domingo, 8 de marzo de 2009

Santa Bárbara bendita

Siempre he pensado (y dicho) que los publicitarios somos una de las profesiones más ególatras que existen, nadie se quiere tanto como nos queremos nosotros mismos y muchas veces hasta pensamos que somos dioses. Unos dioses que,curiosamente, se convierten en mortales cuando vienen mal dadas, y como buen mortal sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.

Hace más o menos una semana vi un spot en Telecinco que hizo tambalearse todos mis cimientos y principios como publicista, un spot que en resumen decía: “Como ahora la cosa está muy malita, tenéis que consumir productos de marca, por fi por fi, por fi, porque consumir productos de marca es bueno para todos”.

Ole, ole y ole. Resulta que llevamos más o menos 80 años jactándonos de que la publicidad puede hacer cambiar actitudes en el consumidor, pensando que movíamos los hilos de la sociedad con nuestros spots, nuestras cuñas y nuestras gráficas, creyendo que los anunciantes estaban a nuestros pies porque nos necesitaba para vender… Y todo lo que se nos ocurre decir, ahora que esto se pone feo, es: Por favor, o consumimos productos de marca o nos vamos al paro. TÓCATE LOS COJONES.

Claro que es verdad, que si no se consumen productos de marca nos vamos todos al paro, claro que la cosa está muy malita, pero si sólo se nos ocurre esto, lo mejor es que cerremos el chiringuito, nos vayamos a casa y desde allí pensemos en a que nos vamos a dedicar.

Claro que la gente tiene que consumir productos de marca, claro que los anuncios nos tienen que ayudar a hacerlo, pero no así. Si no somos capaces de emocionar con una marca, si no somos capaces de que el consumidor se enamore de ella (sí, sí, se enamore y esté con ella aunque se tenga que quitar de otras cosas), si no somos capaces de hacerle entender a los anunciantes por qué es necesario seguir invirtiendo, si no somos capaces de vender, esta profesión es un invento de la prensa (como me gusta esa frase), una falacia, una hipocresía, Vayamos a casa, de verdad.

Eso sí, si no somos capaces de vender, de vendernos, pero estamos muy a gusto en nuestros sillón, siempre nos quedará pedir las cosas por favor (que igual funciona).

4 comentarios:

Basterrak dijo...

bfff, es difícil encontrar un ejemplo tan claro de que todavía hay "colegas" que no se han leído El Manifiesto Cluetrain (libro que recomiendo, por cierto).

"La publicidad ya no nos interesa, por favor ahórrense el dinero".

José Luis García dijo...

Estaba deseando hablar de esto, así que me siento como un niño en la mañana de reyes. Quiero decir muchas cosas pero no sé qué. Empecemos por el único pero que pondría a este gran post. Se llama marcas blancas, que siguen siendo marcas (entre nisu y Hacendado, elijo Hacendado, ergo, es marca, como pasa con muchas otras.). El problema es que las blancas en crisis, llenan el 60% del carrito. Las No-blancas, venden menos, facturan menos, invierten menos, y en vez de afinar en su comunicación, en vez de arriesgar un poco con promociones, van a lo cómodo, y hacen a las teles partícipes de este dejarsellevar por la situación... Por otra parte, las grandes superficies aprovechan la crisis en detrimento de las marcas: prefieren bajar, bajar y bajar los precios de su marca propia, sacrificando margen y haciendo más grande la diferencia con los precios de marca, con tal de que consumeitor no cambie de supermercado. En definitiva, para mi ese anuncio refleja el fracaso de los responsables de marketing que no saben explotar los beneficios de una marca en períodos de crisis. Siento el ladrillo.

Pedro Muñoz Valencia dijo...

Vayamos por partes.

Antes de nada y como siempre, gracias a los dos por comentar.

Basterrak, no entiendo si lo del libro lo dices por mí o por los publicitarios que han hecho el spot. Si lo dices por mí, has dado de pleno, porque ni me sonaba, pero lo anoto para leermelo. De verdad.

Jose Luis, estoy de acuerdo contigo en casi todo, entre otras cosas, porque tu "ladrillo" no es sino una explicación racionalizada de mi post. Sólo un apunte (entrando en tecnicismos) Hacendado = marca de distribución , Marca blanca = no marca. (era sólo por ponerle un pero a tu gran ladrillo :P.

Un saludo a los dos.

Damián García Campos dijo...

La creatividad del anuncio me gusta.


Pero el argumento, o la razón de venta, me recuerdan a las de un borracho en una discoteca que pregunta a la moza a la que se intenta ligar: "te vienes a mi casa a follar? por favor! venga! porfa!"

Y a mi, señores, ese argumento no me funciona.


Quizás, vistos los méritos, a los creativos de este spot sí que les haya servido pedir "por favor" que les dieran un empleo.


Más allá de lo comentado, y de estas rajadas que tanto disfrunto... un apunte que me gustaría destacar.

Y es que me parece reseñable el hecho de que el mensaje busque la implicación del consumidor. El hecho de que lo haga partícipe, grano de arena pero pieza fundamental en el mercado. Se deja intuir públicamente esa visión 2.0 del mercado, donde admitimos que sin cada comprador no somos nadie.

Y me imagino un spot construido de otra manera. Quizás un mensaje en el que el operario de SEAT, Pipas Facundo o Atún Miau, da las gracias al espectador. Gracias por comprar su marca. Gracias por no mirar solo al precio. Gracias por ayudar a mantener su puesto de trabajo.

Y a mí... un spot como ese podría hacerme reflexionar.

Porque, entre otras cosas, GRACIAS siempre ha sonado mejor que POR FAVOR.