Supongo que tratar de comparar la monarquía británica con la ex-neo-reina del pseudo pop español Karmele Marchante, puede resultar de una arrogancia extrema, no obstante, hace poco leía (por fin empecé "Historias de Londres") que el éxito de la institución británica se debe, casi exclusivamente, a su cercanía con el pueblo, y creo, que en ese punto, el artículo sí que resistirá (si no es muy escrupulosa) la comparación.
En cualquier caso, la sociedad española no es la británica, ni mucho menos, y por tanto, nuestra TVE no es la BBC; por mucho que en su día muchos pudieran pensar que sí. Nosotros (en mi opinión, sin rigor científico ninguno) somos más de banalizar cosas aparentemente serias y hemos convertido, ojo que no me parece mal, Eurovisión en una chirigota carnavalera. Como ya demostró el pasado año el personaje de Roberto Chikilicuatre, y la cantidad de imitadores que le han salido este año.
El problema es que para TVE Eurovisión sigue siendo una monarquía inglesa intocable y trata de poner trabas a la chabacanería que, en la mayoría de los casos, nos gusta a los españoles, que somos capaces de poner a fornicar a nuestros príncipes en la portada de El Jueves, y que además esa portada se convierta en una de las más buscadas de Internet.
Quizás el problema no sea ése, quizás el problema es que nos gusta la chabacanería. Y ante eso, poco podemos hacer. De ahí, que cuando se anunció la no emisión de publicidad en TVE, fueron muchos los analistas que escribieron ríos de tinta sobre proyecciones de audiencia una vez eliminada la publicidad, nadie contó con Gran Hermano.
Me explico. Cuando se hicieron las estimaciones de audiencias, los analistas previeron una subida en el share de la cadena pública (yo lo cuestionaba, y lo hago aún a día de hoy, porque creo que la publicidad es un elemento dinamizador en las Televisiones), era algo sencillo, si durante la publicidad el share de la cadena cae aproximadamente un 30%, y TVE no tiene cortes, es más fácil que sus programas acaben siendo líderes, puesto que no tiene que soportar ese lastre. Durante algún tiempo (sólo llevamos un mes), esto ha sido verdad pero la pasada gala final de Gran Hermano, resultó ser el programa más visto del día. Lo que supongo que habrá tirado por tierra más de algún análisis.
En mi opinión, con TVE fuera del juego publicitario, debemos buscar nuevas formas de medir y proyectar audiencias y comportamientos del consumidor, aunque siempre puede llegar una ex-neo-reina del pseudo pop o un GH que te trastoque los planes y las predicciones y haga nuestro de nuestro oficio algo interesante.
Dios salve a la reina !!










