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domingo, 14 de junio de 2009

100 % creatividad



Sé, a ciencia cierta, que este no será uno de esos post que pasarán a la historia del blog, ni por su contenido, ni por su continente. Sé que un domingo por la tarde con este calor de mil demonios no es el mejor momento para escribir, pero también sé, que si todavía me queda algún lector me debo a él, y sé también que se lo debo al propio blog, al que le prometí actualizarlo una vez a la semana.


Este es, tengo que confesar, uno de esos post en el que sé de lo que hablar, pero no se como hacerlo, uno de esos post en el que tengo el tema elegido desde hace días, pero en el que a última hora se te ocurre otro enfoque y te cambia todos los planes.


Podría haber hablado de la reciente moda publicitaria de recuperar viejas glorias, como Raphael, Nino Bravo, o Richard Clayderman (en su día) y ahora el regreso de Chiquito. Me contaron el spot de Chiquito y acudí a verlo con expectación, una expectación que duró algo menos de lo que dura el anuncio. El spot no tiene nada (de nada) bueno sí, a Chiquito, que nunca me pareció gracioso ni me lo parece ahora, pero ahí queda, alimentando esta moda del trastero que nos han impuesto nuestros creativos españoles.


Afortunadamente, no todas los anuncios de helados son iguales, yo sigo enamorado a día de hoy de la mayoría de copys de los helados Ben & Jerry’s, y seguro que aún un año después, muchos recordáis el excelente trabajo de Häagen-Dazs en TV. Cierto es que era un pastelito, lo reconozco, pero en un mundo en el que el sabor ha pasado a tener un carácter secundario, es fundamental saber encontrar una buena línea comunicación que cree empatía con el consumidor (joder, el A,B,C de la publicidad).


Eso si es madurar y no lo que han hecho los señores de Burguer King; Si madurar es meter a viejas glorias con calzador, a partir de ahora dejaré que me llamen Peter Pan.




domingo, 22 de febrero de 2009

La tele se va a la calle.


El pasado miércoles se estrenó, con buenos datos (para ser Cuatro) por cierto, la tercera temporada de cuestión de sexo. Una temporada que ha venido precedida de una campaña de publicidad en exterior, empapelando muchas de las marquesinas de la ciudad de Madrid.


No es la primera vez, pero reconozcan que tampoco es habitual que las cadenas hagan publicidad exterior. La primera que yo recuerdo, fue La sexta hace un par de años coin Prision Break y este verano Antena 3 también sacó Lalola a la calle, pero no dejan de ser hechos aislados. Es curioso que sena hechos aislados, es curioso que las cadenas no hagan publicidad fuera de sus fronteras, como si Danone se anunciase en las tapas de sus yogures, o Audi en sus reposa cabezas, no se dan cuenta señores de que si sólo hacen autopromoción.

Con cuotas de pantalla inferiores al 20 % estás dejando escapar (como mínimo, porque es una estimación muy básica) al 80% de un público potencial. Si sólo promocionas tú programas en tu cadena la gente que te verá es la que ya te veía, siempre y cuando le guste el programa. Una regla báisca del marketing es no fijarse únicamente en tu propio mercado, porque lo vas cerrando cada vez más. Se ve que a las cadenas no les afectan las leyes del marketing a pesar de que muchos queramos verlas como empresas normales y a las series y programas queramos verlos como productos.

Hablando de publicidad y autopromoción, mañana (cuando lo leas ya será hoy) Antena 3 estrena Ellas, una serie que no ha tenido ni de lo uno ni de lo otro. Todo un reto a la casualidad televisiva. Ya veremos cuanto dura.